Castellanos que escribieron en el extranjero: de Aviñón a Roma, del siglo XIV al XVI
Abstract. We shall study the polygraphism of the Castilian scribes who worked in the Papacy’s sees of Avignon in the fourteenth century and Rome in the sixteenth century, using bâtarde and Humanistic scripts for Latin and several Castilian cursives for Castilian. Moreover, in Rome, these notaries were assisted by other Castilian correctores, whose prosopography will show their cultural background, their graphic training and expertise or the influence of their scripts on the Iberian Peninsula through their family and professional networks.
El contacto entre la Península Ibérica y las sedes pontificias de Aviñón y Roma, a lo largo de la Edad Media y el siglo XVI, respectivamente, se caracterizó por la cercanía e intensidad con la que se desarrolló. Unos vínculos que se construyeron, en gran medida, a través de los puentes administrativos, comunicativos y culturales que se establecieron con el intercambio de documentos escritos y la presencia tanto en el punto de emisión como de recepción de individuos políglotas y polígrafos. El objetivo de esta investigación se centra, por lo tanto, en la identificación de esos profesionales de la pluma, las funciones que ejercieron en el mundo de la escritura en el extranjero, el análisis de sus modelos gráficos y de los tipos documentales que elaboraron y la repercusión –especialmente desde el punto de vista gráfico– que tuvo su actividad en las sedes diocesanas castellanas de las que procedían o con las que se comunicaban. Todo ello desde la perspectiva diacrónica que proporciona la comparación entre la realidad aviñonense del siglo XIV y la romana del XVI.
En primer lugar, mostraremos por qué las capacidades gráficas y lingüísticas de los notarios eclesiásticos –sobre todo de los apostólicos– hicieron de estos los profesionales idóneos –y más recurrentes– para el desempeño de tareas escritas en las sedes papales de Aviñón y Roma. En la primera, su dominio del latín y la bastarda francesa –elementos comunes y transfronterizos de la cultura gráfica del Occidente europeo– se atestigua en los diplomas que envía el pontífice a las distintas diócesis castellanas.
Por su parte, en Roma estudiaremos cómo se desarrolló la actuación de los notarios procedentes de Castilla en distintos ámbitos del mundo de la escritura: tanto elaboraron diplomas para la curia ciudadana –donde ejercían como scriptores de su archivo– y para la pontificia, como validaron con su fe pública documentos otorgados en la ciudad italiana por clérigos castellanos. Esta variedad documental nos permitirá analizar la diversidad de modelos gráficos empleados en diplomas expedidos en pública forma, así como los utilizados en los protocolos notariales; es decir, desde las escrituras más sentadas hasta las más aceleradas. Una poligrafía que se relaciona, además, con el uso por parte de un mismo escribano del latín o del castellano –vinculados, respectivamente, a la humanística o a modelos cursivos de la tradición gráfica castellana– y con una larga lista de correctores –también procedentes de la Península Ibérica– que trabajaron para estos notarios.
Finalmente, el examen prosopográfico de alguno de estos notarios –sea en Aviñón o en Roma– nos ayudará a descubrir el bagaje cultural de estas figuras, su cursus honorum y proceso formativo o los lazos familiares y socioprofesionales que establecieron con otros escribientes residentes en Castilla y, por lo tanto, las posibles influencias gráficas que ejercieron sobre sus homólogos peninsulares.